7 de diciembre de 2021

VILLANCICOS

Villancico con pictogramas Llega Navidad 

 

Villancico Tin Tin con pictogramas de ARASAAC 

 

En Navidad, turrón y mazapán 

 

VILLANCICO REY BALTASAR con pictogramas 

 

Villancico Turrones al niño con pictogramas 

 

Villancico Rock Celestial con PICTOGRAMAS 

 

Burrito Sabanero 

 

ADORNOS NAVIDEÑOS Y SU SIGNIFICADO

El origen de los colores de la Navidad

Las raíces cristianas de estas fechas tiñen de significado la paleta cromática de esta época, donde cada color cumple una función en el mayor espectáculo místico del año.

Rojo. En la tradición judeocristiana el rojo significa sacrificio, pues representa la sangre derramada de Jesucristo. También significa celebración, fiesta y reunión. Con el tiempo, y por influencia de otras culturas, a este significado se le ha asociado también el amor y la felicidad, lo que casa perfectamente con los atributos de la Navidad. En algunas culturas como la china, el rojo es el color de la prosperidad y atrae la buena suerte.

Tampoco hay que perder de vista que el rojo se utiliza para llamar la atención, como en los coches de los servicios de emergencia y en los semáforos. Posiblemente su utilización en escaparates y luces también se deba al deseo de convocar a los transeúntes.

Verde. Tradicionalmente el color verde se ha asociado a la renovación de la vida a través de la naturaleza. Son muchas las culturas que comparten esta idea aunque se desconoce por qué se asocia a la Navidad. Algunos autores afirman que en esta época del año los árboles de hoja perenne (como los abetos tradicionales) simbolizan el renacer asociado al final del ciclo anual.

Nuestro entrañable Papá Noël, que ahora viste de rojo por obra y gracia de la publicidad de Coca-Cola en los años 20, antes vestía de color verde. Si profundizamos un poco más en el origen de este personaje, nos remontamos a San Nicolás de Bari, santo turco de inmensa fortuna que repartió sus bienes con los pobres auxiliando a muchas personas e implantando la costumbre de compartir regalos en Navidad.

Dorado. Desde siempre, el oro es símbolo de riqueza. El color dorado se asocia con el poder y la celebración, lo que ha unido este color con la Navidad. Si además recordamos los regalos que los Reyes Magos hicieron al Niño Jesús (oro, incienso y mirra) terminamos de completar su origen.

En los últimos años (desde el cambio del milenio) hemos asistido a una verdadera revolución en cuando a los colores tradicionales para adornar en Navidad se refiere. Las grandes cadenas de decoración han ido introduciendo nuevas paletas con blancos y plateados en primer lugar que han cambiado nuestra tradicional concepción de los colores típicos de Navidad.








LA PRIMERA NAVIDAD

Resumen del Nacimiento de Jesús, basado en el relato del libro de Lucas, del Nuevo Testamento: 


El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, y le anunció a María que concebirá en su vientre al hijo de Dios y lo debía llamar Jesús. Le dijo: "el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra". María respondió: "He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra". 

Pasaron algunos meses y el emperador romano César Augusto ordenó que todos los habitantes fuesen empadronados. Entonces María y su esposo José fueron de Galilea a Belén de Judea para ser empadronados. Al llegar a Belén "se cumplieron los días de su alumbramiento". Al no encontrar alojamiento, José llevó a María a un pesebre y ahí dio a luz a Jesús y lo envolvió en pañales. 

En ese momento, un ángel se le apareció a unos pastores que andaban cerca y les dijo que en un pesebre de Belén a nacido el "Salvador, que es Cristo el Señor". Entonces, los pastores fueron con prisa al pesebre y, al encontrar a María y José con el niño Jesús, glorificaron y alabaron a Dios por lo que había pasado.


 



 


 

26 de noviembre de 2021

LA INMACULADA CONCEPCIÓN

En medio del Adviento la Iglesia pone a la Virgen María en el centro de la atención: celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción y creemos que es una ocasión preciosa para reflexionar entorno a la Madre de Dios. 


La Inmaculada Concepción es un dogma de la Iglesia Católica, que consagra como, aunque concebida y nacida por un pareja de mortales (Santa Ana y San Joaquín), la Virgen María nació pura, nunca tocada por el pecado original, a diferencia de todos los demás hombres y mujeres. María, Llena de gracia, como se saluda en la Anunciación, se considera santa desde su concepción, purificada de todo mal, preservada del pecado por el Espíritu Santo, que la ha convertido en una criatura única y especial, destinada a ser la madre de un Hombre único y nuevo. Sería inconcebible pensar que Dios, en su infinita sabiduría y perfección, pueda haber confiado su encarnación humana a una mujer nacida en el pecado, presa del Maligno y sus tentaciones. María fue la única criatura a la que se le reservó este privilegio especial, particularmente en vista de su misión, del destino que Dios tenía guardado para ella. Todos los demás hombres y mujeres nacieron y nacen en el Pecado, desde lo cual se purifican por medio del Bautismo. María es la primera entre los creyentes, la más cercana a Dios, tan cerca que ha sido elegida para llevar en el vientre el fruto de su Amor infinito. Este papel de intermediaria entre el hombre y el Omnipotente, madre pura y amorosa, consagrada desde su concepción a su misión de amor y dolor, hace que la tradición de la Virgen Inmaculada sea una de los más extendidas y queridas en la devoción popular.




INICIAMOS EL AÑO LITÚGICO: TIEMPO DE ADVIENTO

Significado del Adviento

La palabra latina "adventus" significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.

El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.







El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 1 de diciembre y termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
El adviento comprende las cuatro domingos o semanas antes de la Navidad.
El adviento es tiempo de preparación, esperanza y arrepentimiento de nuestros pecados para la llegada del Señor.
En el adviento nos preparamos para la navidad y la segunda venida de Cristo al mundo, cuando volverá como Rey de todo el Universo.
Es un tiempo en el que podemos revisar cómo ha sido nuestra vida espiritual, nuestra vida en relación con Dios y convertirnos de nuevo.
Es un tiempo en el que podemos hacer un plan de vida para mejorar como personas.
El Adviento está tocado, de una forma muy particular, por la característica de la esperanza. La esperanza como virtud que sostiene al alma, que consuela al ser humano. Teniendo en cuenta este sentido esperanzador del Adviento.










La corona es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida. Va enrollada con un listón rojo, símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. En el centro de círculo se colocan las cuatro velas (pueden ser tres moradas y una rosa o bien todas blancas) para encenderse una cada domingo de Adviento. La luz de la vela simboliza nuestra fe.

El conjunto se sitúa cerca del altar o del ambón de la Palabra, si es en la Iglesia, o en un lugar adecuado si se utiliza en un ambiente familiar o escolar.

En Navidad se puede añadir una quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que la Navidad es más importante que la espera del Adviento.

La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el verde como vida, forma redonda como eternidad. Simbolismos que se vieron muy coherentes con el misterio de la Navidad cristiana y que pasaron fácilmente a los países del sur.

Se ha convertido rápidamente en un simpático elemento complementario de pedagogía cristiana para expresar la espera de Cristo Jesús como Luz y Vida, junto a otros ciertamente más importantes, como son las lecturas bíblicas, los textos de oración y el repertorio de cantos.