8 de marzo de 2026

SAN JOSÉ - DÍA DEL PADRE 2026

 



Todo lo que sabemos de San José, lo podemos entrever en la Biblia, especialmente en los evangelios de San Mateo y San Lucas.

Su silencio lo caracteriza y es precisamente a través de sus obras, de sus actos de fe, confianza, y sobre todo de su amor, lo que nos descubren a San José, como un gran santo.

Dios le encomendó ser el padre adoptivo del niño Jesús y esposo de la Virgen María, un privilegio y una gran responsabilidad, el santo custodio de la Sagrada Familia.

Vivió de forma sencilla, realizando en su vida cotidiana la misión que el Padre le había encomendado de la manera más perfecta posible, contribuyendo de este modo a la realización del proyecto de la salvación de Dios.

La vida de San José fue una vida de oración y silencio permaneciendo de este modo en diálogo con Dios; trabajador y honesto para mantener a su familia; padre y esposo, lleno de amor y compasión; obediente y de una profunda fe dejándose llevar en manos de Dios; hombre justo y casto, cuya imagen vemos representada por la azucena en la mano, símbolo de pureza y de su estado virginal, en la iconografía del arte cristiano.

Podríamos decir que la vida de San José, fue una peregrinación en la fe, que al igual que María, ambos permanecieron fieles hasta el final, en lo que se le había encomendado.

 

Virtudes destacadas de San José

·        Paternidad

 

«José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1, 20-21).

 

En esta cita bíblica se halla el núcleo central sobre San José. Fueron destacables entre otras virtudes, su obediencia y humildad, realizó lo mandado por el ángel y tomó a María con todo el misterio de la maternidad.

Se abre en esta disponibilidad y entrega absoluta al designio de Dios, que le pide el servicio de su paternidad, cooperando de este modo en el gran misterio de la redención; toda la vida de Jesús le ha sido confiada a su custodia.

En los evangelios se puede ver la tarea paterna de San José, realizada en los gestos que forman parte de la vida familiar: en su nacimiento, la circuncisión, la presentación de Jesús en el Templo… cada acontecimiento que se va desarrollando sobre su vida.

Se le ordena poner el nombre de Jesús, aunque no fuera fruto suyo, de esta manera declara su paternidad legalmente y proclamando su nombre define también su misión salvadora: «Y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21).

El Papa Francisco en la Carta Apostólica «Patris Corde« menciona la cita de Pablo VI donde se observa la paternidad manifestada concretamente «al haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio al misterio de la Encarnación y a la misión redentora que le está unida; al haber utilizado la autoridad legal, que le correspondía en la Sagrada Familia, para hacer de ella un don total de sí mismo, de su vida, de su trabajo; al haber convertido su vocación humana de amor doméstico en la oblación sobrehumana de sí mismo, de su corazón y de toda capacidad en el amor puesto al servicio del Mesías nacido en su casa» (Patris Corde, 1).

 

·        Obediencia y fe

Vemos en su persona como obedecía con docilidad, y siempre estaba oyente a la voz de Dios. En cada circunstancia de su vida se ve la respuesta dirigida hacia esta voluntad.

A través de sus sueños, se le reveló lo que tenía que hacer y se observa en él su obediencia sin pensar en las dificultades. Por la fe acató los caminos de Dios, en esa confianza que el Padre había depositado en él, al elegirlo padre de su hijo.

Acoge a María como le dice el ángel, deja a un lado sus propios razonamientos y asume lo que se le dice. Nos enseña a acoger lo que se nos da en nuestra propia vida, aunque no comprendamos.

«La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo. Solo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia» (Patris Corde, 4).

Se entregó completamente a esta misión que le encomendaba y puso su vida al servicio de ello.

Durante ella le acompañaron dolores y gozos, pero su fe y obediencia les conducía siempre en la confianza de que Dios estaba ahí.

Nos enseña a creer en Dios, a tener fe aún en medio de las dificultades, miedos, debilidades, por tanto, es necesario entonces, dejarnos abandonar en Él, para que lleve nuestra vida, porque Él tiene siempre la última palabra y su mirada es más amplia que la nuestra.

Aceptó todo por amor. Vemos como al igual que María, en cada circunstancia de la vida de José pronuncia también su «FIAT».

«Aceptó como verdad proveniente de Dios lo que ella ya había aceptado en la anunciación… Cuando Dios revela hay que prestarle «la obediencia de la fe», por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él» (Redemptoris custos II).

 

·        Trabajo y silencio

 

San José se caracterizó por su silencio. Un silencio respetuoso y puesto al servicio de la escucha. Este silencio ayuda a tener una mirada hacia dentro para meditar y conocer la voluntad de Dios.

El Papa Benedicto dijo «dejémonos invadir por el silencio de San José«, el ruido nos impide escuchar o percibir las grandes verdades de la vida.

Su trabajo estaba envuelto en este silencio, era un humilde carpintero que bajo el esfuerzo de su trabajo, supo responder con fidelidad el cumplimiento de sus deberes, en un constante servicio.

El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de la persona y él nos enseña a hacer un trabajo justo, donde todos los dones que hemos recibido de Dios los ponemos a su servicio.

«…José acercó el trabajo humano al misterio de la redención» (Redemptoris custos IV). Por ello, los trabajadores están invitados a imitarle. Es posible servir a Cristo por medio de nuestro trabajo. «Todo cuánto que, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres…» (Col 3, 23s)

 

·        Custodio de la Iglesia

 Al igual que estuvo al cuidado de Jesús y María, como padre y esposo, con un corazón que fue capaz de amar y proteger al hijo de Dios y a su Madre, es por ello que se le encomienda también la Iglesia, su cuerpo místico.

Se encomienda a su protección y se le pide al igual que Él hizo, que su Iglesia colabore fielmente en la obra de la salvación siguiendo su ejemplo y pidiendo su intercesión.

Tarea que en la Iglesia compete a todos y a cada uno en su estado y tarea de vida.

«José, a la vez que continúa protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al Niño y a su madre» (Patris Corde, 5).

 

Qué nos dice a nosotros

A modo de conclusión, podemos ver cómo San José lo hizo todo ante los ojos de Dios, al que sirvió ejemplarmente.

Por lo tanto, la perfección y nuestro actuar como cristianos, en realidad se da en el cumplimiento de lo que Dios quiere de nosotros.

Con su ejemplo de vida nos enseña a amar, orar, sufrir, actuar rectamente para dar gloria a Dios con nuestra vida, en cada día que se nos da.

No es tan importante hacer «grandes cosas» sino hacer bien la tarea que debemos hacer.

«El participó en este misterio junto con Ella, comprometido en la realidad del mismo hecho salvífico, siendo depositario del mismo amor, por cuyo poder el eterno Padre «nos predestino a la adopción de hijos suyos por Jesucristo» (Ef 1,5) » (Redemptoris Custos, Introducción).

Por lo tanto, la fe y el amor con que cada cual va tejiendo su vida en el día a día es importante. Vivir con docilidad la voluntad del Padre, es vivir con un corazón agradecido por todo lo que recibimos, ser conscientes de la misión que se nos encomienda y ser fieles a ese llamamiento.

Nos enseña a ser grandes desde la pequeñez como María (caridad), nos invita a confiar en el creador aunque aparentemente las cosas vayan en contra (fe) y nos induce a ponernos en camino apoyados en el cayado de la esperanza.

 

Festividad de San José

Celebramos su festividad el 19 de Marzo de cada año, Día de San José.

La devoción hacia él, comenzó en el s. IV en Oriente. Va surgiendo entre carpinteros que lo tenían como patrono, y va poco a poco extendiéndose hasta llegar a Santa Teresa de Jesús, muy conocida entre nosotros.

Con el Papa Sixto IV se introduce su fiesta en el calendario romano el 19 de Marzo. Es Gregorio V quien la estableció en 1621 fiesta de precepto (celebración que se mantuvo hasta la reforma litúrgica del Vaticano II). A partir de entonces, van naciendo las primeras congregaciones que llevaran su nombre.

En 1870, el Papa Pío IX, declaró a San José «Patrono de la Iglesia Universal«, modelo de padre y esposo custodio de la Sagrada Familia; Juan XXIII introdujo su nombre en el canon de la misaPío XII lo presentó como «Patrono de los trabajadores» y San Juan Pablo II como «Custodio del Redentor«, también muy querido por el pueblo se le conoce como «Patrono de la buena muerte«.

El 8 de Diciembre de 2020 el Papa Francisco con motivo del 150º aniversario de la declaración de San José, como «Patrono de la Iglesia», escribe la Carta Apostólica «Patris Corde» (Con corazón de padre).

Con el objeto de acercarnos más a San José, un padre que toda su vida nos refleja el amor a Dios y a su familia, un ejemplo de vida para todos.

Es conociéndole cómo descubrimos este amor y podemos pedir su intercesión para imitar sus virtudes. Su vida y ejemplo nos enseña a vivir el evangelio.











ACTIVIDAD:




El 19 de marzo se celebra en España el Día del Padre, una fiesta muy especial para todos los padres que tienen hijos.

Este día tan especial es un buen momento para que los niños homenajeen a sus papás y para que los padres disfruten de las muestras de cariño de sus hijos.

El día del padre es una ocasión perfecta para fortalecer la relación entre padres e hijos y hacer algo especial, único, diferente. No hay que olvidar que las celebraciones son siempre un motivo de alegría para las familias, sobre todo para los más pequeños.

Este día nos recuerda la importancia de la figura paterna a lo largo de la historia de la humanidad. Tradicionalmente su imagen estaba más relacionada con la manutención de la familia, la seguridad, la imposición de la disciplina, que con las emociones. Hoy, sin embargo, reconocemos el papel del padre en el campo de la educación infantil y en el desarrollo afectivo y emocional de los bebés y niños.


 








ACTIVIDAD:















1 de marzo de 2026

MUJER DE LA BIBLIA: RAQUEL

 LA GRAN HISTORIA DE AMOR DE RAQUEL Y JACOB

Hace muchísimos años, un joven llamado Jacob hizo un viaje muy largo a una tierra lejana llamada Jarán. Al llegar a un pozo, vio a una joven que traía a sus ovejitas a beber agua. Se llamaba Raquel.

En cuanto Jacob la vio, se dio cuenta de que era una persona especial. Raquel era trabajadora, amable y muy hermosa. Jacob se puso tan feliz de encontrar a su familia que hasta lloró de alegría y ayudó a Raquel a darles agua a sus ovejas.

1. Un trato por amor

Jacob habló con el papá de Raquel, el tío Labán, y le dijo: "¡Estoy tan enamorado de Raquel que trabajaré para ti por siete años si me dejas casarme con ella!".

Siete años parece mucho tiempo (¡es casi toda la primaria!), pero la Biblia dice que a Jacob se le pasaron volando porque amaba muchísimo a Raquel.

2. Una sorpresa inesperada

Cuando pasaron los siete años, el tío Labán hizo algo que no estuvo bien: le hizo una trampa a Jacob. En la fiesta de bodas, en lugar de entregarle a Raquel, le entregó a su hermana mayor, Lea.

Jacob se puso muy triste, pero no se rindió. Por amor a Raquel, aceptó trabajar otros siete años más. ¡Eso es querer mucho a alguien! Al final, después de mucho esfuerzo, Jacob y Raquel pudieron estar juntos.

3. El regalo de Dios

Raquel y Jacob querían tener hijos, pero pasaba el tiempo y no llegaban. Raquel a veces se ponía triste, pero nunca dejaron de rezar.

Finalmente, Dios escuchó sus oraciones y les dio un regalo maravilloso: un hijo llamado José (el de la túnica de colores). Tiempo después, nació su segundo hijo, Benjamín. Aunque Raquel tuvo que partir al cielo poco después de que naciera Benjamín, Jacob siempre la recordó como el gran amor de su vida.

¿Qué nos enseña esta historia?

La paciencia: Las cosas buenas a veces tardan en llegar (¡como los 14 años que trabajó Jacob!), pero valen la pena.

El amor de familia: Jacob y Raquel siempre se cuidaron y confiaron en Dios.

Dios cumple sus promesas: Aunque Raquel pensó que no tendría hijos, Dios tenía un plan especial para ella.


 


RAQUEL MUJER DE LA BIBLIA

Raquel es una mujer  importante en la Biblia, podemos presentarla como una de las "madres de la fe". Su importancia no radica solo en su belleza, sino en su papel fundamental para que existiera el pueblo de Dios.

Aquí tienes una explicación más detallada adaptada para ellos:

1. La Madre de Grandes Héroes

Raquel es esencial porque fue la madre de José y Benjamín.

José fue el joven del abrigo de colores que salvó a toda su familia de un gran hambre en Egipto.

Sus hijos y nietos formaron parte de las 12 tribus de Israel, que son como las 12 "ramas" de la gran familia de Dios en el Antiguo Testamento.

2. Una "Poderosa Intercesora"

En la tradición católica, a Raquel se la llama la "Madre Raquel" porque se dice que ella sigue rezando por nosotros desde el cielo.

El Papa Francisco ha explicado que Raquel representa a las madres que sufren pero que nunca pierden la esperanza. Ella nos enseña que, aunque estemos tristes, Dios tiene un plan feliz para nuestro futuro.

3. La "Ovejita" de Dios

Su nombre significa "oveja" o "corderita". Para los niños, esto es una forma preciosa de ver su personalidad:

Sencilla y trabajadora: Antes de ser una gran figura bíblica, era una pastora que cuidaba con mucho cariño a sus animales, demostrando que Dios se fija en las personas que hacen bien su trabajo diario.

Pura de corazón: Es un ejemplo de cómo ser dulces y amables, incluso cuando las cosas se ponen difíciles o hay que esperar mucho tiempo por una promesa.

4. Una Lección sobre la Verdadera Felicidad

A través de su historia con su hermana Lea, Raquel nos enseña que lo más importante no es ser el más guapo o el que tiene más cosas, sino confiar plenamente en que Dios sabe qué es lo mejor para nosotros y en qué momento dárnoslo.


 





ACTIVIDADES:



COLOREA Y UNE A RAQUEL, ESCRIBIENDO DENTRO DE ELLA, LO QUE MAS TE HAYA GUSTADO DE SU HISTORIA.






22 de febrero de 2026

PARÁBOLA DE LA CASA SOBRE LA ROCA

Jesús contaba parábolas (que son como "cuentitos" con mensaje) por estas razones:

Eran fáciles de recordar: A todo el mundo le encantan las historias. Al usar ejemplos de cosas que la gente veía todos los días —como semillas, ovejas o pan—, las personas podían llevarse la enseñanza a casa y no olvidarla.

Eran como un "juego de pistas": Jesús quería que la gente pensara por sí misma. Quienes de verdad querían ser sus amigos y aprender, buscaban el secreto escondido en la historia.

Hacían que lo difícil fuera sencillo: Hablar del "Reino de Dios" suena complicado, así que Jesús decía que era como una semilla de mostaza que empieza siendo pequeñita pero crece hasta ser un árbol gigante.

Llegaban al corazón: Las historias nos hacen sentir cosas. Al contar la historia de la oveja perdida, Jesús ayudaba a las personas a sentir cuánto las quiere Dios, en lugar de solo darles una lista de reglas.


  


Las parábolas de Jesús son narraciones breves y sencillas, basadas en situaciones de la vida cotidiana, que él utilizaba para enseñar verdades profundas sobre el Reino de Dios, la moral y la espiritualidad. A través de comparaciones e historias imaginarias, estos relatos ilustran principios éticos y teológicos de manera memorable.

Objetivo: Introducir la perspectiva de Jesús sobre el mundo, el amor de Dios y el nuevo sistema de valores, a menudo desafiando la lógica convencional.

Temas Principales: El Reino de Dios, la misericordia, el juicio, la justicia, la salvación y la relación con el prójimo.

Origen y Contexto: Utilizadas principalmente en los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas)

Ejemplos Conocidos: La parábola del buen samaritano, el hijo pródigo, la oveja perdida, el sembrador y el grano de mostaza, la casa sobre la roca.

Su propósito no era solo moralista, sino revelar misterios del "Reino de los Cielos" a sus oyentes de una forma comprensible.


ACTIVIDAD:

Realiza un dibujo sobre esta preciosa parábola:


Parábola “LA CASA SOBRE LA ROCA” (Mateo 7, 24-27) 

 “Así, todo el que escucha mis  palabras y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.  Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.  Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.  Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande.”

Como todas las parábolas, esta también nos entrega una enseñanza envuelta en un pequeño misterio, pues, no está hablando de una casa común, sino de una muy específica, la cual -si queremos extraer toda la enseñanza-, deberemos identificar:

Las dos casas son dos vidas o dos personas, muy distintas.

Esta enseñanza hace referencia a dos tipos de terreno en los que se puede edificar: la roca y la arena, los cuales encontramos en cualquier costa.  Los dos cimientos (lugar en que se edifica) Roca y arena.

La Roca es Cristo, en esta parábola.  Es la enseñanza de Jesús.

Nuestra vida debe estar fundamentada en la Palabra de Dios que -como ya sabemos- es nuestro Señor Jesucristo.

La Palabra nos muestra que Jesucristo es la Roca y sus enseñanzas, Él es la Palabra de Dios (Juan 1,1) por medio del cual fueron creadas todas las cosas

Las lluvias, los vientos, los torrentes de aguas son las dificultades de la vida.

Solo fundamentando nuestra vida presente en la Palabra de Dios o en sus enseñanzas de Jesucristo resistiremos el azote de las dificultades de la vida y del mal simbolizado por la tormenta (Mateo 8, 24-26 / Marcos 4, 37-40) -que como acabamos de decir en esta vida son las prueba y problemas que enfrentamos en la vida (enfermedades, falta de dinero, pérdidas de trabajo de los padres, muerte de un ser querido, etc.)

Construir una casa sobre la roca no es fácil, pero a la larga, cuando las olas y los vientos azotan contra esa edificación, se aprecian los resultados.  De la misma manera, cuando edificamos nuestra vida, OBEDECIENDO LA PALABRA DE DIOS, nuestra obediencia nos habrá salvado de la ruinosa destrucción.

Ciertamente que obedecer la Palabra en términos materiales resultará lo más costoso, pero igual que como aquel que construyó su casa sobre la roca, a causa de obedecer se verán recompensadas en una vida feliz y confiados en Jesús (Mateo 7,21-27).


 


ACTIVIDAD:




15 de febrero de 2026

INICIAMOS LA CUARESMA 2026

 

El Miércoles de Ceniza marca el inicio de los 40 días de Cuaresma, en los que la Iglesia Católica convoca a los fieles a la conversión y a la preparación para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

La Cuaresma es un tiempo de preparación para la Semana Santa, en la que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Este tiempo dura 40 días, de ahí su nombre y comienza con el Miércoles de Ceniza.

¿De dónde se obtienen las cenizas?

Para esta importante ceremonia se queman los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas se rocían con agua bendita y luego son aromatizadas con incienso.

La Cuaresma es una temporada de vida simple. Mientras toda la Iglesia se prepara para la gran celebración del Misterio Pascual de Cristo en el Triduo Pascual, los católicos hacen esfuerzos especiales para orar, hacer penitencia y buenas obras.

La cuaresma es como un testigo anual que nos recuerda la importancia de la Cruz de Cristo, como signo e instrumento de salvación. La cuaresma es el ofrecimiento público y solemne de la pascua de Cristo, su muerte y resurrección para la redención de todos.

¿Cuáles son las actividades que se realizan en la Cuaresma?

La iglesia católica aconseja mantener como base tres prácticas cuaresmales.

Ayuno. El Código de Derecho Canónico establece que el ayuno es obligatorio desde los 18 hasta los 59 años.

Oración. El cristiano dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y se abre a la acción del Espíritu Santo.

Limosna.

¿Cuáles son los signos de la Cuaresma?

Símbolos de la Cuaresma son:

La cruz de ceniza. Representa la “quema” o purga de los pecados previos a la Cuaresma, de modo que el feligrés está listo y limpio para el bautismo y la reunión con Cristo.

El color púrpura.

La cruz.



 










 

8 de febrero de 2026

JESÚS ANUNCIA EL REINO DE DIOS

   

Jesús anunció con su mensaje que el reino de Dios ya está entre nosotros. Con sus palabras y sus buenas acciones, Jesús comenzó a construir un mundo nuevo basado en el amor a los demás.

EL MENSAJE DE JESÚS

Jesús tenía muchos amigos. Le llamaban maestro porque les enseñaba este mensaje:

  •     Dios es nuestro PADRE que nos ama, y quiere que vivamos como HERMANOS.
  •     EL REINO DE DIOS ESTÁ AQUÍ. Encontrar el reino de Dios y acogerlo es como hallar un gran TESORO que nos cambia la vida.

Con su mensaje Jesús consiguió ilusionar y llenar de esperanza a los que se sentían  derrotados, cansados o tristes.

EL REINO DE DIOS

El reino de Dios no es un lugar ni un gobierno. Es el amor de Dios actuando en la humanidad. Es decir:

  •        El reino de Dios es el amor de Dios en el corazón de cada persona.
  •       Dios reina como un padre que ama a sus hijos y nos hace a todos hermanos unos de otros.
  •        El reino se encuentra donde hay amor, paz, justicia, fraternidad, perdón y alegría.
  •       Todos podemos descubrir el reino de Dios y acogerlo. Está al alcance de todos.
  •        Con la oración del Padrenuestro, Jesús nos enseñó a pedir a Dios que nos ayude a encontrar su reino: “Venga a nosotros tu reino”.
  •        Acoger a Jesús y su mensaje de amor, es acoger el reino de Dios.

UN REINO PARA TODOS

Hoy día, como siempre, encontramos el reino de Dios donde hay personas que confían en Él. Estas personas animan, ayudan perdonan, rezan y aman a los demás. Por eso, el reino de Dios es bueno para los cristianos y para todos los seres humanos.

La tarea de los cristianos es transmitir el mensaje de Jesús y anunciar el reino de Dios, amando a Dios y a los demás para conseguir un mundo mejor.

Los cristianos saben que el fin de la vida es estar siempre en compañía de Dios. A esta vida plenamente feliz con Dios se le llama Cielo.





 

ACTIVIDAD: